Una fórmula simple. No dice todo sobre tu cuerpo.
El IMC se calcula así: peso (kg) dividido por la estatura al cuadrado (m²). Es una cuenta rápida que inventaron hace más de 150 años. No fue pensada para deportistas ni para medir salud real.
Si entrenas con pesas y tienes buena masa muscular, es muy posible que tu IMC salga más alto de lo "ideal". Eso no significa que estés mal. Significa que la fórmula no distingue entre músculo y grasa.
Por eso este número sirve como punto de partida, no como veredicto. Para saber cómo estás de verdad hace falta mirar composición corporal, fuerza, energía y hábitos.
¿Quieres saber de verdad cómo está tu cuerpo
y qué necesitas para mejorar?
Escríbeme la palabra CAMBIO en Instagram